El periodismo contextualizado: consecuencias para el cambiante papel de los periodistas en el siglo XXI
La tecnología de los nuevos medios está posibilitando el surgimiento de una nueva forma de información, cuya mejor descripción tal vez sea la de periodismo contextualizado.
Éste incorpora no sólo las capacidades multimedia de las plataformas digitales, sino también las cualidades fluidas, hipermedia e interactivas de la comunicación en red y las utilidades personalizables de los medios que pueden dirigirse a un destinatario preciso.
Puede ayudar a recuperar a una audiencia cada vez más recelosa y distanciada, con frecuencia frustrada por el abuso de algunas periodistas tradicionales de las fuentes anónimas, los rumores sin fundamento y las citas, y otras informaciones sacadas de contexto.

El periodismo contextualizado también suscita serias cuestiones sobre el cambiante papel de los periodistas en un mundo que se vuelve cada vez más electrónico. El papel del periodista en un universo analógico solía estar gobernado por tres objetivos: (1) inspeccionar el mundo e informar de los hechos de la manera que se entiendan mejor; (2) interpretar esos hechos en términos de su impacto en la comunidad local o de la sociedad en general; y (3) proporcionar opinión o una guía editorial sobre dichos hechos, ayudando así a conformar la opinión pública sobre cuestiones de importancia cívica y establecer la agenda del discurso público.
El cambio se está dando de tres maneras fundamentales: en primer lugar, debido al carácter omnipresente de la información y de las noticias en la red y a la ubicación del periodismo contextualizado junto a otras formas de contenidos digitales, el periodista tiene que volverse mucho más que un simple narrador de los hechos. De la misma manera que los educadores están viendo cómo cambia su papel de omnipotente poseedor del conocimiento en clase a guía, para un panorama del saber que está cambiando continuamente, donde los estudiantes muchas veces son tan profesores como alumnos, el periodista también tiene que ajustarse a un papel de guía.
Hoy en día, es muy fácil para un consumidor de información obtener los "hechos" de cualquiera entre docenas de fuentes, ya sean empresariales, gubernamentales o de otro tipo. Cada vez resulta más práctico observar la noticia directamente mientras se desarrolla por medio de webcams u otras herramientas de los nuevos medios, que son la contrapartida de la ventana que congrega a la familia frente a la televisión. El periodista tendrá que convertirse en un narrador mucho más habilidoso, en alguien que pueda no sólo entretejer los datos de un acontecimiento o de un proceso, sino también conectarlos en un conjunto mucho más amplio de hechos y circunstancias contextualizados.

Tendrá que darle mucha importancia a ayudar al lector a ordenar la miríada de sitios web y otras formas de contenido en línea que brindan informaciones y opinión sobre los acontecimientos que se dan en too el mundo o en casa, y establecer cuáles de esas formas son fiables.
El impacto sobre el periodismo es una necesidad cada vez mayor de periodistas que puedan ordenar toda esta avalancha de información y que le den importancia técnica de edición.
Hace falta presentar resúmenes que den los datos esenciales, pero también es de importancia crucial presentar la exposición completa de los datos en su contexto. Este equilibrio entre la necesidad del público de saber de manera rápida pero también completa es el reto fundamental del periodismo.
Las audiencias valorarán mucho entender por que determinada información es importante y cuál puede ser su impacto o trascendencia, de modo que los periodistas tendrán que desarrollar su papel como aquéllos que den sentido a los hechos y procesos.
El mundo interconectado requiere de los periodistas que estén aún más atentos a los detalles y a la exactitud, puesto que el feedback puede ser brusco, contundente y autocorrector.
El cambiante papel de los periodistas ayudará a mantener la salud empresarial de la institución del periodismo al mantener unas audiencias grandes y crecientes y crear nuevos flujos de ingresos para financiar la calidad de las informaciones. Más importante aún, ayudara a garantizar el papel más amplio que el periodismo cumple en la sociedad: el mecanismo por el cual los ciudadanos de una democracia permanecen informados.
Éste incorpora no sólo las capacidades multimedia de las plataformas digitales, sino también las cualidades fluidas, hipermedia e interactivas de la comunicación en red y las utilidades personalizables de los medios que pueden dirigirse a un destinatario preciso.
Puede ayudar a recuperar a una audiencia cada vez más recelosa y distanciada, con frecuencia frustrada por el abuso de algunas periodistas tradicionales de las fuentes anónimas, los rumores sin fundamento y las citas, y otras informaciones sacadas de contexto.

El periodismo contextualizado también suscita serias cuestiones sobre el cambiante papel de los periodistas en un mundo que se vuelve cada vez más electrónico. El papel del periodista en un universo analógico solía estar gobernado por tres objetivos: (1) inspeccionar el mundo e informar de los hechos de la manera que se entiendan mejor; (2) interpretar esos hechos en términos de su impacto en la comunidad local o de la sociedad en general; y (3) proporcionar opinión o una guía editorial sobre dichos hechos, ayudando así a conformar la opinión pública sobre cuestiones de importancia cívica y establecer la agenda del discurso público.
El cambio se está dando de tres maneras fundamentales: en primer lugar, debido al carácter omnipresente de la información y de las noticias en la red y a la ubicación del periodismo contextualizado junto a otras formas de contenidos digitales, el periodista tiene que volverse mucho más que un simple narrador de los hechos. De la misma manera que los educadores están viendo cómo cambia su papel de omnipotente poseedor del conocimiento en clase a guía, para un panorama del saber que está cambiando continuamente, donde los estudiantes muchas veces son tan profesores como alumnos, el periodista también tiene que ajustarse a un papel de guía.
Hoy en día, es muy fácil para un consumidor de información obtener los "hechos" de cualquiera entre docenas de fuentes, ya sean empresariales, gubernamentales o de otro tipo. Cada vez resulta más práctico observar la noticia directamente mientras se desarrolla por medio de webcams u otras herramientas de los nuevos medios, que son la contrapartida de la ventana que congrega a la familia frente a la televisión. El periodista tendrá que convertirse en un narrador mucho más habilidoso, en alguien que pueda no sólo entretejer los datos de un acontecimiento o de un proceso, sino también conectarlos en un conjunto mucho más amplio de hechos y circunstancias contextualizados.

Tendrá que darle mucha importancia a ayudar al lector a ordenar la miríada de sitios web y otras formas de contenido en línea que brindan informaciones y opinión sobre los acontecimientos que se dan en too el mundo o en casa, y establecer cuáles de esas formas son fiables.
El impacto sobre el periodismo es una necesidad cada vez mayor de periodistas que puedan ordenar toda esta avalancha de información y que le den importancia técnica de edición.
Hace falta presentar resúmenes que den los datos esenciales, pero también es de importancia crucial presentar la exposición completa de los datos en su contexto. Este equilibrio entre la necesidad del público de saber de manera rápida pero también completa es el reto fundamental del periodismo.
Las audiencias valorarán mucho entender por que determinada información es importante y cuál puede ser su impacto o trascendencia, de modo que los periodistas tendrán que desarrollar su papel como aquéllos que den sentido a los hechos y procesos.
El mundo interconectado requiere de los periodistas que estén aún más atentos a los detalles y a la exactitud, puesto que el feedback puede ser brusco, contundente y autocorrector.
El cambiante papel de los periodistas ayudará a mantener la salud empresarial de la institución del periodismo al mantener unas audiencias grandes y crecientes y crear nuevos flujos de ingresos para financiar la calidad de las informaciones. Más importante aún, ayudara a garantizar el papel más amplio que el periodismo cumple en la sociedad: el mecanismo por el cual los ciudadanos de una democracia permanecen informados.
PAVLIK John V. "El periodismo y los nuevos medios de comunicación", ED. Paidós, España, 2005.

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